PETER PAN
Nurieta González Sebastiá
Ángeles Martín González
angeles@escuelagestalt.es 
En casi todos los talleres tenemos un trabajo con Peter Pan. Algunos alumnos leyeron la historia en formato de cuento, muchos vieron la película. Los personajes fundamentales son Peter Pan y Wendy. Peter Pan es el niño que nunca creció. Un niño que salió volando por la ventana de su cuarto mientras sus padres estaban durmiendo porque no quería hacerse adulto. El hada Campanilla lo encontró y se lo llevó al país de Nunca Jamás. Peter se comporta como un niño, un niño que busca siempre el placer, la libertad, los juegos. Un eterno niño. Le gustan los cuentos que Wendy cuenta a sus hermanos por las noches y por eso vuela a su ventana cada noche para escucharlos. Ese aspecto del niño detrás de la ventana anhelando la calidez del cuento contado dentro del hogar puede a veces ser reconocido por el participante que cuenta este cuento. 
Por otro lado, Peter Pan ha sido el que ha cortado la mano al peligroso Capitán Garfio y se la ha echado a los cocodrilos. Tiene un aspecto cruel del que presume. Y puede, por eso, guiar a los niños, sacarlos de sus cómodas habitaciones y llevarlos al país de Nunca Jamás, ayudado por Campanilla. 
Wendy tiene un aspecto de romántica compañera de Peter Pan. Y también es maternal, la quieren todos como madre y es envidiada y atacada por Campanilla que prefiere a Peter Pan para ella sola. Wendy representa la seguridad del hogar frente a Peter Pan que es el aventurero. Peter Pan tiene varias facetas: por un lado, no quiere crecer y por otro sale en busca de aventuras, arriesga. 
Con estos dos personajes se han identificado los alumnos que han trabajado con esta historia. Tenemos a un participante que quiere ser Peter Pan. Disfruta en la identificación con el personaje. Le encanta la idea de escapar por la ventana y marcharse muy lejos a librar batallas. Dice que le apasiona la idea de volar. Y que volar es un sueño que tiene con mucha frecuencia. Lo curioso es que no encarna en absoluto ese tipo de personaje en su vida. Su grupo le reconoce como una persona absolutamente responsable, trabajador, protector de los suyos. Alguien a quien, a veces, asumir ese rol le resulta muy muy cansado. Por eso la fantasía Peter Pan le resulta tan liberadora. 
Podríamos pensar que los Peter Pan que trabajan este cuento son personas inmaduras, con dificultades para situarse en el mundo adulto, pero vemos que no es necesariamente así. A veces son personas que querrían poder soltar responsabilidades, volver a una infancia que no fue la que vivieron, sino otra con más colorido y diversión. Podríamos decir que tienen nostalgia de la irresponsabilidad de la infancia, pero siempre fueron responsables. 
El alumno Peter Pan del que hablábamos también resultó impresionado cuando eligió entre sus compañeras a Campanilla y dialogó con ella. Reconocía en ese personaje aspectos de su madre. Una madre alegre, irresponsable, histriónica.  
Otro caso de trabajo con Peter Pan fue con una alumna que acababa de separarse de su pareja. Ella eligió este cuento porque era el más presente en ese momento. Pensaba que su expareja era un Peter Pan. Es decir, alguien muy niño, alguien inmaduro que no podía responsabilizarse de sus propias decisiones, de sus conductas. Y eligió, naturalmente, ser Wendy. Lo que ella traía al trabajo de cuentos era su separación y la conducta inmadura de su expareja, pero la encarnación de un personaje trae sorpresas a veces. Lo que resultó ser importante para esta participante se lo dijeron sus compañeros. Era una Wendy deseosa de acabar el cuento y, sobre todo, de volver a su casita de Londres con sus hermanos. Quería volver a la casa familiar. Espoleaba a los compañeros que había elegido como hermanos diciéndoles: “vamos a casa, vamos ya”. Era ella la que tenía dificultades en ese momento para separarse de su familia y, en ese sentido, ella era Peter Pan. Comenzó eligiendo el cuento porque pensaba que su expareja tenía dificultades con salir al mundo y que quería seguir siendo un niño y recogió con sorpresa su propia dificultad para hacer lo mismo. 
El trabajo con el personaje polar suele ser El Capitán Garfio, un pirata que es enemigo de Peter Pan y de los niños perdidos comandado por Peter. También podemos elegir, y eso es lo que hicimos en el primero de los casos que explicamos antes (el que había sido siempre responsable), el propio Peter Pan. Que el alumno explore esa parte tan deseada, la de ser sin límites, la de volar. 

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